Las redes de comunicaciones industriales que dependen de cables de fibra óptica pueden enfrentar problemas de confiabilidad inesperados, ya que estos componentes críticos tienen una vida útil limitada. Mitsubishi Electric System & Service Co., Ltd. ha emitido un importante aviso técnico que destaca los riesgos de envejecimiento en los cables de fibra óptica utilizados para sus redes MELSECNET, particularmente en sistemas de larga duración.
El boletín "Sales & Technical News No.14-004" de la compañía advierte que los cables de fibra óptica se degradan gradualmente con el tiempo, especialmente cuando se exponen a entornos hostiles. Este proceso de envejecimiento puede aumentar la pérdida de transmisión de señal y potencialmente provocar fracturas en los cables, lo que resulta en fallas de comunicación. Para las instalaciones que dependen de redes MELSECNET para la transmisión de datos y el control de equipos, dicho deterioro plantea importantes riesgos operativos.
El aviso especifica dos categorías de cables de fibra óptica MELSECNET susceptibles de envejecimiento:
Se recomienda a las instalaciones que utilizan estos cables, en particular los modelos más antiguos, que realicen comprobaciones de inventario inmediatas para evaluar posibles vulnerabilidades.
Si bien los cables de fibra óptica suelen tener una vida útil de 20 años, Mitsubishi identifica varias condiciones ambientales que pueden acortar significativamente la vida útil operativa:
Se recomiendan inspecciones visuales periódicas para detectar grietas, decoloración o endurecimiento de la superficie, junto con medidas de protección como instalación de conductos o controles ambientales.
Mitsubishi enfatiza las mediciones periódicas de pérdidas de transmisión como el método más confiable para detectar la degradación del cable. Los aumentos significativos en la pérdida de señal deberían desencadenar consideraciones de reemplazo.
Para cables que superan su vida útil de 20 años o que funcionan en condiciones difíciles, se recomienda el reemplazo preventivo independientemente del rendimiento actual. Este enfoque preventivo ayuda a evitar tiempos de inactividad no planificados que podrían interrumpir las operaciones de producción.
Al reemplazar los cables, se debe mantener la compatibilidad con las especificaciones de la red existente y las instalaciones deben ser realizadas por técnicos calificados para garantizar la integración adecuada del sistema.